“SI ALGUIEN SE DEBE SENTIR TRAICIONADO, ES EL PP POR PARTE DEL PRC, AL FIRMAR LO CONTRARIO CON CV”

ANA URRESTARAZU RECONOCE QUE “EL PACTO DE GOBIERNO PRC-CV PRECIPITÓ QUE NUESTRO PREACUERDO CON LOS REGIONALISTAS SE VINIERA ABAJO, AL SER INCOMPATIBLES”

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Tras la decisión tomada por el PP de votarse a sí mismo en el Pleno de elección de alcalde en Castro Urdiales, la portavoz de los populares, Ana Urrestarazu, ha señalado en Castro Punto Radio que tienen “la tranquilidad de haber tomado la decisión adecuada. Estamos en la oposición, que es donde los ciudadanos nos han puesto, y ahora toca trabajar y corregir aquellas cosas que quizá hayamos hecho mal para poder conseguir mejores resultados, ya de cara a las próximas elecciones”.

Los días previos a este pleno habían sido de incertidumbre, reuniones, preacuerdos y acontecimientos de última hora que hicieron que, finalmente, el PP decidiera votarse a sí mismo y no seguir adelante con el ‘principio de acuerdo’ que habían alcanzado con el PRC para votar por su candidato, Jesús Gutiérrez que, durante el pleno, habló de “traición” de los populares.

Urrestarazu ha dejado claro que, lo firmado con los regionalistas, “era un principio de acuerdo”, como se recoge en el propio escrito, que dice, en su apartado sexto, “que queda supeditado a la ratificación del mismo por las direcciones locales y regionales de las formaciones suscriptoras, algo que, en nuestro caso, no ocurrió. Antes de hablar de traiciones, uno tiene que saber lo que firma”. Ha dicho la concejala del PP.

Ese principio de acuerdo entre PRC y PP se firma el 12 de junio y, al día siguiente, se presenta en rueda de prensa otro alcanzado entre los regionalistas y CastroVerde  que, “en ningún momento estaba previsto y que contradice puntos fundamentales del escrito firmado con nosotros”, asegura Urrestarazu. Entre otras cosas, PP y PRC “habíamos consensuado que el teatro se construiría en la explanada frente al polideportivo Pachi Torre y que la redistribución de puestos en la plaza del mercado se realizaría añadiendo las propuestas de los mercaderes. Resulta que después acuerdan con CastroVerde que se sigue con el teatro en el Ágora y con la distribución de puestos en el mercado, tal y como estaba diseñado en el proyecto ya existente”.

Además de todo eso, “cuando hablamos con los regionalistas, éramos todos conscientes de que hacían falta más votos para que Gutiérrez fuera alcalde, pero el PRC entendía que los podía obtener el día de la investidura. Ahora bien, el pacto de Gobierno iba a ser sólo con el PP y no iba a entrar nadie más”. Se produce después el acuerdo con CastroVerde y, “cuando uno lo lee, con CV desde fuera gestionando concejalías importantes y un control férreo sobre el resto de áreas del Ayuntamiento, el PP ahí no puede entrar, es evidente. Cuando el pacto de investidura se convierte en pacto de Gobierno,  nosotros no podemos estar al mismo nivel, gobernando con CV”.

Recordaba Ana Urrestarazu como la quinta cláusula del preacuerdo PRC-PP se decía que “quedan fuera del acuerdo todos aquellos aspectos no contemplados explicitamente en él. La adopción de cualquier otra decisión de relevancia para el buen funcionamiento del acuerdo, del Ayuntamiento y de la ciudad, requerirá del debate y consenso por ambas partes, algo que no ha ocurrido”, y por tanto precipitó que el preacuerdo PRC-PP se viniera abajo.

Esta circunstancia “se le comunicó a Gutiérrez el mismo jueves y se le reiteró el viernes en persona. Se le dijo que, en esas condiciones, nosotros no seguíamos adelante, y se lo repetimos el viernes”. Además, en esos dos días, el Partido Popular propuso a los regionalistas que rompieran el acuerdo de gobierno con CastroVerde para que no cayera el preacuerdo PRC-PP, pero se negaron rotundamente.

Para Urrestarazu, “si alguien se debe sentir traicionado, es el PP, porque no se puede llegar a un  principio de acuerdo con puntos importantes y, al día siguiente, firmar lo contrario con otro partido”. No obstante, “nosotros no nos sentimos traicionados porque sí sabíamos lo que habíamos firmado, que era un principio de acuerdo, supeditado a la decisión de los órganos del partido y que, por tanto, no tiene validez ninguna”.

La edil popular ha dejado claro que “se ha intentado negociar hasta donde se ha podido y se han puesto, por encima de los interés personales, los del partido y los de los ciudadanos”.

Y es que, en el principio de acuerdo con los regionalistas, “había una distribución de áreas que le daban al PP un protagonismo importante”, hasta 10 áreas de gobierno y el control de casi el 50% del Presupuesto Municipal.

Urrestarazu gestionaría la primera Tenencia de Alcaldía, las concejalías de Cultura, Comercio y Mercado, y era portavoz del equipo de Gobierno con dedicación exclusiva. Ariane Krug se encargaba de las áreas de Contratación, Empleo, Industria y Turismo, con dedicación parcial; y Mamen Iglesias se encargaba de Atención y Participación Ciudadana, Fiestas y Patrimonio, con dedicación exclusiva. “Hemos renunciado por principios, y porque primaba el interés del partido y de los ciudadanos. Damos un paso atrás y nos ponemos donde nos han colocado los votantes, que es en la oposición”.

Por el momento, el PP no contempla entrar en el Gobierno ni gestionar área alguna, pero “sí nos ofrecemos a participar en proyectos en común y en ayudar para sacar adelante cosas que sean buenas para Castro”.