EL FARMACÉUTICO RICARDO DÍAZ-MUNÍO DETALLA LOS TIPOS DE MASCARILLAS, SU EFICACIA, USO Y SI SE PUEDEN DESINFECTAR

SOBRE EL USO GENERALIZADO DE GUANTES, ENTIENDE QUE ES POCO RECOMENDABLE

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El farmacéutico castreño Ricardo Díaz-Munío ha aportado detalles y aclaraciones en Castro Punto Radio sobre los tipos de mascarillas, la eficacia de cada una de ellas, el tiempo máximo de uso y si se pueden o no desinfectar.

En primer lugar, ha afirmado que, “más o menos son dos los tipos a los que puede acceder la gente: la quirúrgica, que es la azul que vemos a la mayoría de los ciudadanos y a la que el Gobierno ha puesto un precio tope; y la FFP2, que también empieza a ser más fácil de conseguir tras semanas con problemas de abastecimiento”.

La primera “es, sobre todo para que tú no contagies a los demás y la otra está más indicada para no contagiarte tú. Por eso, hablan de que cuando vayas a un hospital trates de llevar la FFP2 y por la calle uses la quirúrgica”.

En cuanto al tiempo máximo de uso de cada una, Díaz-Munío ha explicado que, “si no estuviéramos atravesando esta crisis sanitaria, te diría que la mascarilla quirúrgica es de un sólo uso, lo que quiere decir que en el momento que la uses una vez la tienes que tirar. Siempre ha sido así, pero ahora hay que entender que no es lo mismo usarla cuatro horas en un trabajo en el que estás sentado, que hacerlo en otro que requiera más esfuerzo físico y sudes o llevarla para hacer un recado unos minutos. Hemos estado recomendado a la gente que estirara las mascarillas cuando no había existencias y ahora también porque hay que pensar que cuestan 96 céntimos y, si tienes que ponerte una por la mañana y otra por la tarde, tienes 60 euros al mes”.

Con todo, “si tienes que hacer un recado, cuando vuelvas a casa la estiras y la metes en un sobre para volver a usarla. Si has estado andando hora y media o lo que sea, la mascarilla va a estar húmeda y sus capacidades de filtración disminuyen”.

En cuanto a la FFP2, “debería valer para tres o cuatro veces, pero la gente la está usando más, como es lógico, porque cuesta 5 o 6 euros”

Este farmacéutico ha lamentado que “las mascarillas son importantes, fundamentales en algunos casos, pero el 21% de IVA no lo quita nadie”.

Díaz-Munío ha hablado también de la posibilidad o no de limpiar y desinfectar las mascarillas. Ha aconsejado no hacerlo en ninguno de los dos casos. “Sobre las FFP2, se ha hablado de meterlas al horno a 60 grados, a remojo en agua y lejía… No está clara la eficacia de todo eso. Lo que sí es importante es tocarlas sólo por las gomas y, fundamentalmente, no hacerlo por la zona frontal porque aplastas el filtro y ya no funciona igual”.

Durante las muchas semanas en las que no hubo abastecimiento de mascarillas en las farmacias, se usaban mucho las de tela que ciudadanos estuvieron fabricando en sus casas. Sobre ellas ha dicho que “no son igual que las quirúrgicas, pero yo las acercaría bastante. Se pueden lavar, pero hay que tener en cuenta que, con los lavados también van quedando peor”.

Díaz-Munío ha trasladado también que “no hay mascarillas que protejan en las dos direcciones, a mí de los demás y a los demás de mí. Por eso en algunos lugares de trabajo cara al público vemos a gente que se pone mascarillas y encima una visera con pantalla protectora, elemento éste que también me parece muy interesante”.

Con todo, “hay que mantener las distancias y cada uno debemos empezar a acostumbrarnos a ello, aunque entiendo que es complicado”.

Antes de terminar con este tema, ha contado cómo “ayer me estaban ofreciendo en la farmacia unas mascarillas que son como de tela elástica, parecida a la de los ‘buff’ para el cuello. Pregunté por la filtración y me dijeron que creían que como la quirúrgica. ¿Cómo que cree? Entiendo que es más un artículo de moda que sanitario”.

USO DE GUANTES

Por último, este farmacéutico se suma a los que entienden que es poco recomendable el uso generalizado de guantes entre los ciudadanos porque “se están reutilizando bastante y dan una falsa sensación de seguridad que hace que tiendas quizá a tocarte la cara. Es lógica que te los den en el supermercado para hacer la compra, pero llevarlos todo el tiempo considero que no tiene mucho sentido. Vas al supermercado, a la panadería, a coger el periódico, intercambias el dinero de un sitio a otro… Ese guante está sucio. Lo importante es mantener una buena higiene de manos”.