LAS FAMILIAS CASTREÑAS QUE ACOGEN UCRANIANOS LAMENTAN LA ESCASA COLABORACIÓN DE LAS ADMINISTRACIONES

PROLIFERAN LAS INICIATIVAS PARTICULARES PARA AYUDAR AL MANTENIMIENTO DE ESTOS REFUGIADOS 

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El número de familias castreñas que acogen en sus casas refugiados ucranianos sigue en aumento. Ciudadanos que hacen un importante esfuerzo por traer al mayor número de gente posible para sacarla de la barbarie que se vive en su país, pero que, una vez aquí, se enfrentan a ciertas dificultades para las que no encuentran el apoyo deseado por parte de las administraciones.

Un ejemplo es el de Moisés Adán y Vita Kravchenco. Ella es ucraniana y, desde hace más de un mes, tienen en su casa de Castro a cinco de sus familiares. “Es un piso pequeño en el que estamos ahora nueve personas. Para un tiempo corto en viable, pero la invasión a Ucrania no termina y ninguno estamos en las condiciones más óptimas en casa”.

En declaraciones a Castro Punto Radio han lamentado que “se reciben muchas promesas políticas, pero al final es todo humo”. El resultado es que “nos hemos tenido que buscar la vida por nuestra cuenta y, gracias a la colaboración de muchos de nuestros amigos, a los que se lo agradezco inmensamente, hemos recaudado fondos que nos han permitido alquilar un piso para estas cinco personas hasta el mes de junio incluido”.

A partir de ese momento, “llega el verano y el importe de la renta sube muchísimo. Tendremos que ver qué hacemos entonces pero, por ahora, tenemos unos meses de margen”.