LOS DESPLAZAMIENTOS A HUERTAS ESTÁN PROHIBIDOS EN CANTABRIA SALVO PARA PROFESIONALES Y PERSONAS CUYA ECONOMÍA DEPENDA DE ESOS PRODUCTOS

LA NORMATIVA ES MÁS O MENOS FLEXIBLE EN FUNCIÓN DE CADA COMUNIDAD AUTÓNOMA

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Estamos en plena época de siembra en las huertas y la atención de estos recintos también está regulada en el decreto de estado de alarma. Una normativa más o menos flexible en función de cada comunidad autónoma. En el caso de Cantabria, “el desplazamiento a huertos y otras explotaciones agrícolas o ganaderas se encuentra en todo caso autorizado cuando se trata de actividades de naturaleza laboral, profesional o empresarial.

En los restantes supuestos, el desplazamiento para el cuidado o la recolección de huertos particulares o de autoconsumo no tiene la consideración de actividad incursa en ninguno de los casos contemplados en dicho artículo, por lo que con carácter general no se encuentra autorizado, con las salvedades siguientes:

-El cuidado y alimentación de animales se consideran causa de fuerza mayor a los efectos de su inclusión en los supuestos autorizados.

-El cuidado o recolección de huertos de autoconsumo sólo se puede considerar autorizado, de manera excepcional, en aquellos casos en los que, en atención a la situación socioeconómica del interesado, el consumo del producto de los mismos resulte imprescindible para atender a su subsistencia.

En todo caso, todos los desplazamientos se realizarán con observancia de las normas dictadas por la autoridad competente para garantizar la protección de la salud y la seguridad de los ciudadanos”.

Al respecto de este asunto hemos hablado con castreños que tienen huertas de autoconsumo. Es el caso de Javier Arnedo que, en base a las restricciones, tiene la suya “completamente desatendida”.

Está jubilado y ha señalado que “era un espacio que me venía muy bien porque me mantenía en forma y era beneficioso para mí física y mentalmente. Además de que el consumo de la huerta es más natural”. No es el suyo un caso en el que su situación socioeconómica haga fundamental estos productos para su subsistencia, pero “sí tirábamos de ellos durante todo el año y me gustan más porque los cultivo yo y me dan más confianza que los que se adquieren en los comercios”.

A la espera de que se den ciertos permisos en este sentido a medida que la situación vaya mejorando, “habría que limpiar el terreno primero, que estará lleno de maleza y quizá se pueda plantar aún algo. Eso sí, habrá productos para los que ya será tarde”.

En cualquier caso, para Arnedo, “lo más importante ahora es que pase todo, no contagiarnos y no contagiar a nadie”.

Iñaki Carrasco tiene también una huerta. En su caso, dispone de algunos animales a los que sí puede acudir a alimentar, pero la huerta también la tiene desatendida.

Entiende que “se podría ser más flexible en Cantabria en cuanto a los permisos en este sentido porque creo que esta actividad no tiene riesgo de contagio. El que va a la huerta está sólo en grandes espacios. No entiendo que haya tantas restricciones para que la gente se pueda desplazar para plantar en sus terrenos”.