SE PRESENTA EL PROYECTO PARA TAPAR, SIETE AÑOS DESPUÉS, EL SOCAVÓN PRÓXIMO A SANTA MARÍA Y PONER EN VALOR EL PUENTE DE 1881 QUE APARECIÓ

ADEMÁS, SE VA A RESTAURAR TODO EL ENTORNO DE LA MURALLA MEDIEVAL, CREÁNDOSE UN CORREDOR CULTURAL DESDE LA CALLE 11 DE MAYO

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La alcaldesa de Castro, Susana Herrán, ha presentado en rueda de prensa el proyecto de consolidación y puesta en valor del puente histórico fechado en 1881 enterrado bajo el pavimento, que apareció cuando se abrió hace 7 años un socavón que se ha ido agrandando desde entonces en la plazuela de acceso a Santa María por la calle Arturo Dúo, y la estabilización y reurbanización de la zona.

Hay que recordar que la calle 11 de Mayo, de las más antiguas del casco histórico del municipio, es uno de los accesos a la Iglesia de Santa María y al Castillo Faro.

Infografías de los trabajos:

En la presentación, la regidora castreña ha destacado que, “la zona presenta una serie de deficiencias y surge la necesidad de ejecutar las intervenciones necesarias para su consolidación. Este equipo de gobierno ha apostado por la puesta en valor de una zona tan emblemática de nuestra ciudad como es esta”.

El puente histórico de 1881 es un elemento del patrimonio cultural con valor de resto arqueológico, por lo cual debe ser objeto de un tratamiento acorde a lo estipulado en la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria.

El arco es parte de un pequeño puente que conectaba la actual calle empedrada 11 de mayo con el matadero situado al borde del acantilado en la península de Santa María/Castillo-Faro, quedando en desuso al poco tiempo de su construcción por la creación en 1895 de la línea de ferrocarril minero que atravesaba la población hasta el cargadero de Castro-Alén.

Se rellenó el entrante hasta el propio puente y se construyó el túnel que atraviesa la explanada frente a la iglesia. Con el desmantelamiento del cargadero de mineral, hacia los años 60 del siglo XX, se amplió esa rampa sobre terreno ocupado anteriormente por la vía, tal y como se encuentra en la actualidad.

En los últimos años, la acción del mar sobre los rellenos bajo el puente ha favorecido el hundimiento del terreno y la formación del  socavón.

Por tanto, con estos antecedentes, se van a efectuar dos intervenciones interrelacionadas:

– La consolidación y puesta en valor del puente histórico de 1881, y la estabilización y reurbanización de la plazuela de acceso a Santa María desde las calles 11 de Mayo y Arturo Dúo Vital.

– La restauración científica de la muralla medieval próxima a la iglesia, proyecto realizado por la arquitecta castreña Macarena Gutiérrez.

Respecto al primer proyecto, se va a proceder al desmonte de parte de los rellenos, desplazando hacia detrás el muro de contención, lo que facilita tanto el acceso al pie de la muralla, como la mejor visión y comprensión de la misma. La alcaldesa ha insistido en que, “supone una actuación, relevante y completa que implica la puesta en valor del puente así como toda la urbanización de la zona”.

Pero además, la intervención consiste en incluir toda la renovación de la instalación de abastecimiento de agua para la calle 11 de Mayo, así como la recogida de pluviales en todo el ámbito y la prolongación de la red municipal de saneamiento: “algo muy importante para este equipo de gobierno, que todos los vecinos y vecinas estén conectados a la red municipal”.

También se van a llevar a cabo la renovación y reforma de las luminarias en toda la zona, incluyendo además, la inclusión de nuevas zonas verdes y la reposición de la jardinería existente.

Esta primera parte cuenta con un presupuesto base de licitación de 170 mil euros.

Por otro lado, y en cuanto a la restauración de la muralla, el proyecto tiene como objetivo la rehabilitación de su lienzo, y la intervención a la zona adyacente a dicha muralla para poder hacer el lugar accesible, además de una interpretación del yacimiento arqueológico.

La necesidad prioritaria es la puesta en valor e interpretación de la muralla para lo cual la intervención por una parte se centrará en la consolidación y recuperación de la misma, y por otro lado, en la actuación en la zona urbana para la creación de una área libre y la adecuación del yacimiento.

Actualmente, la muralla se encuentra en buen estado en cuanto a la estabilidad, pero sí que presentan vegetación y añadidos que la degradan implicando pérdida de materiales, por lo que se procederá a su limpieza y sustitución de materiales con los propios restos de la zona, usando dos técnicas para diferenciar las dos épocas de construcción de la muralla.

El lugar donde se encuentra, que solo tiene acceso al público por la explanada de Santa María, incluye dos zonas. Una interna que no necesita intervención, pero no así la externa, que está muy degradada, con una entrada peatonal sin recorrido y a través de unas escaleras en muy mal estado, que nunca ha tenido mantenimiento.

Por ello, ha explicado la alcaldesa, “se va a acondicionar para poder acceder a la muralla y realizar un espacio libre para su puesta en valor”. Debido a la altura del muro exterior que no permite la visualización, “se va a rebajar para poder establecer puntos de observación, así como la colocación de paneles informativos”. De la misma forma, se procederá a la dotación de mobiliario urbano para la recuperación de la zona urbana.

El presupuesto de licitación de esta segunda intervención es de 75 mil euros.

Por tanto, apunta Herrán, “250 mil euros de inversión con un plazo de ejecución de 9 meses para la recuperación y puesta en valor de un área clave y de referencia patrimonial e histórica del municipio”.

Las obras llevan un seguimiento arqueológico durante toda la fase de ejecución del proyecto, por parte de la Dirección General de Patrimonio y Memoria Histórica de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria.

Desde el Ayuntamiento de Castro Urdiales, “impulsamos la creación de un corredor cultural que sirva a su vez para unir el conjunto histórico con el casco viejo de la ciudad y unificar ambas partes. Pretendemos embellecer nuestro casco viejo y nuestro conjunto histórico, dotándolo, no solo de un espacio abierto y adecuado a su entorno, sino también promoviendo el rejuvenecimiento de sus calles, de su mantenimiento y de su reutilización y puesta en valor, tanto para los castreños como para los visitantes a nuestra localidad”, concluía la regidora.

La alcaldesa, Susana Herrán, durante la presentación del proyecto