EL TOQUE DE QUEDA NOCTURNO YA HA FINALIZADO EN CASTRO. EN ESTE NUEVO ESCENARIO, “LA POLICÍA LOCAL POCO PODRÁ HACER CON LOS ESCASÍSIMOS MEDIOS QUE TENEMOS. INTERVENDREMOS POR LA IMPORTANCIA DE LAS SITUACIONES QUE SE DEN”

JOSÉ CORUJO TAMBIÉN NOS DETALLA LOS MÉTODOS DE ESTAFAS Y ROBOS A CIUDADANOS, “COMO EL DE LA MULETA, QUE ESTÁN PROLIFERANDO ESTE VERANO”

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José Corujo, agente de la Policía Local, ha dado los detalles en Castro Punto Radio, de los métodos de robo que están proliferando este verano en el municipio.

Recientemente, las redes sociales del cuerpo policial difundían un vídeo en el que se mostraba la operativa del método de robo de un teléfono móvil en la terraza de una cafetería denominado ‘de la muleta’, en alusión al término taurino que significa “engaño”.

“La manera de sustraer el móvil es muy llamativa”, decía Corujo, “la habilidad de la ladrona es enorme, utilizan como engaño un papel, en este caso de una persona que no usa nuestro idioma y escribía que necesita dinero para comer, o bien enseñan un mapa solicitando una ubicación. Con ello, tapan el objetivo, que es el teléfono móvil que está al lado de la mano de la víctima, y sustraen el aparato, o bien una cartera. ¿Cómo me lo van a quitar ahí?, se pregunta la víctima. Pues lo roban con mucha habilidad. Toda la operación dura 40 segundos”.

Estos robos los puede realizar una persona, pero en ocasiones “llevan cómplices, a los que le pasan la cartera o el móvil por detrás en ese mismo instante, con lo que si la víctima se da cuenta que le han robado, la ladrona no lo tiene encima”.

Son casos que “hemos tenido siempre”, indicada el agente, pero se siguen dando este verano.

Otro tipo de robo llamativo que ha habido en Castro recientemente es el siguiente: “a una señora le vino un chico por la calle, con mascarilla, y la saludó como si fuere un conocido. Con empatía, le envuelve en la conversación, le hace creer que se conocen, le cuenta que su madre está enferma en Madrid y necesita dinero para traerla, hasta el punto de que consigue que la señora le acompañe con generosidad a un cajero para entregarle 200 euros. Lo hacen con técnicas que no tenemos que ser un pardillo para que nos lo hagan. En ese caso, lo mejor es confirmar los datos y quedar para el día siguiente”.

José Corujo reconocía la dificultad de “cazar” a estos ladrones o estafadores. Y si la víctima se da cuenta del engaño, se suelen zafar: “un señor cogió la mano a la chica en el momento del robo por el método de la muleta, y ella lo negó o dijo que era un error, y salió de ahí. Además, cuando les coges son delitos menores, con penas pequeñas y pocas consecuencias para los que lo cometen. Pero se siguen dando por la habilidad de los ladrones”.

En cuanto a la oleada de robos de móviles a los jóvenes por las noches de fin de semana, que han proliferado en Castro este verano, el agente policial indicaba que se trata de una banda “que muy bien organizada, que dicen que está siendo desmantelada estos días, son los conocidos ‘Hermanos Koalas’, que vienen de Vizcaya y están implicados en sucesos muy violentos”, en referencia a la paliza que dejó en coma a un muchacho en Amorebieta. “La banda está desarticulada y eso hace que no los vayamos a ver en una temporada”.

“Estos robos”, añadía Corujo, “están a otro nivel y nos dieron muchos problemas para detectarlos, eran robos con violencia hacia las víctimas o hacia otras personas, para distraer y cometer el delito”. Esta banda vino a Castro en dos ocasiones: “en junio, que camparon a sus anchas, y en Coso Blanco, que con el fuerte dispositivo de Policía Local y la USECI (Unidad de Seguridad Ciudadana) de la Guardia Civil, fue bastante mejor”.

FINAL DEL TOQUE DE QUEDA

El final del toque de queda nocturno “supondrá un cambio en el trabajo, que cambia completamente”, decía José Corujo. “No es que el toque de queda significara que haya habido menos trabajo, ha sido distinto, se basaba más en viviendas, con ruidos y molestias, y personas que se saltaban” la limitación de movilidad.

“Con el fin del toque de queda esperamos algo parecido a lo que había antes. Aunque la hostelería mantenga el horario adelantado de cierre, las personas permanecerán en las calles haciendo botellón, como antes del toque de queda, que en zonas del casco viejo parecía que estuvieran los bares abiertos”.

El agente policial apelaba a la responsabilidad de todos y a no criminalizar a los jóvenes: “no es cierto que tengan toda la culpa, también lo hacen mal los adultos, que critican a los jóvenes cuando están tomando vinos en una terraza sin mascarilla y distancias”.

En cualquier caso, esta fase tras el toque de queda será complicada para la Policía Local, a juicio de José Corujo: “¿Qué se puede hacer ahí? Muy poquita cosa. Estamos en esta situación con escasísimos medios, en la que debemos intervenir por la importancia de las situaciones que se den. Vemos botellones, pero a veces pasan a segundo plano porque tenemos cosas más gordas que atender, como peleas. Además, las intervenciones entre grupos de personas numerosos son muy difíciles con nuestros medios, pero vamos a seguir intentándolo. Puedo garantizar que, por parte de la plantilla de la Policía Local, se está haciendo un esfuerzo extraordinario teniendo en cuenta la falta de todo”.

“Hoy en día, se está sosteniendo esta Policía gracias a la voluntad de algunos compañeros que tengo”, sentenciaba el agente del cuerpo policial castreño.